PUENTE, FRONTERA Y FORTALEZA: LA REPÚBLICA QUE NO SE ARRODILLA
EL EDITORIAL DE HOY
En el corazón del Caribe, allí donde el viento mezcla salitre con soberanía, la República
Dominicana dejó de ser simple tránsito…
¡Para convertirse en muralla viva, puente estratégico y centinela continental contra el
narcotráfico!
Nuestro suelo ya no es escala: es frontera moral.
Nuestra patria ya no es ruta: es territorio de justicia, coraje y soberanía vigilante.
Porque la geografía no es destino…
¡Cuando la decisión política se convierte en carácter y la ley se viste de dignidad!
Incautaciones históricas, convenios hemisféricos, radares inteligentes, cooperación
conjunta aire-mar-tierra.
Hoy, la Patria habla con datos, no con adjetivos.
Hoy, Washington NO nos visita por cortesía diplomática…
Nos visita por respeto estratégico, por confianza militar, por credibilidad institucional.
Y se demuestra con hechos, no con consignas:
Extraditar sin titubeos.
Firmar acuerdos sin miedos.
Proteger nuestro nombre sin doblar rodillas.
El presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, con decisiones intrépidas, ha levantado la
voz del país, no para gritar…
Sino para demostrar que aquí, en esta isla pequeña en tamaño,
¡La justicia tiene territorio, y la dignidad, bandera!
Porque gobernar, señores,
NO es administrar silencios…
¡Es administrar coraje!
Visitas como la del senador estadounidense Marco Rubio
y la del actual Secretario de Defensa de Estados Unidos, Peter Brian Hegseth,
NO son visitas protocolarias…
¡Son actos de geopolítica dura, firme, estratégica, hemisférica!
Pero atención, mucha atención…
La cooperación NO es sumisión.
La alianza NO puede ser atadura.
La soberanía NO se negocia.
Porque como advirtió Winston Churchill:
“La diplomacia es decir lo correcto, sin renunciar a lo nuestro.”
Y como dicen en mi amado Vallejuelo:
“El que siembra patria con honor, cosecha respeto con fervor.”
Si esta patria resiste, si esta isla insiste,
si el crimen desiste y la justicia persiste,
ENTONCES
no habrá fuerza que nos doble,
ni amenaza que nos quiebre,
ni pacto que nos venda.
Porque donde hay ley… hay luz.
Donde hay coraje… hay país.
Y donde hay dignidad…
¡hay República Dominicana!
HASTA AQUÍ, NUESTRA NOTA EDITORIAL…
